Benjamín Vicuña participó del programa PH, Podemos Hablar (Telefe), donde se sinceró sobre la relación que mantiene con sus hijos menores, Magnolia y Amancio. Los niños viven desde hace más de un año en Turquía junto a su madre, la China Suárez, y su padrastro, Mauro Icardi.
El actor reconoció la dificultad que implica la distancia, pero afirmó estar seguro del vínculo que tiene con sus hijos: "Eso no me lo puede robar nadie, el amor". Contó que, aunque no es fácil mantener el contacto diario, procura aprovechar al máximo los momentos con ellos, dedicándoles tiempo de calidad y conversaciones profundas.
Vicuña aclaró que en sus charlas con los niños evita hablar sobre las diferencias que mantiene con la actriz: "Las cosas de adultos son de adultos". Además, reflexionó sobre las nuevas formas de paternidad que surgen frente a las circunstancias de la vida, aceptando que el vínculo también puede transformarse.
Las palabras del actor conmovieron a sus compañeros de programa. Lizy Tagliani recordó el dolor que atravesó Vicuña junto a Pampita por la muerte de su hija Blanca y destacó que "la distancia para ellos es una cuestión técnica, los amores son mucho más profundos".
Por su parte, el comentarista deportivo Pablo Giralt expresó su admiración: "Me saco el sombrero, es inimaginable" la situación que vive el actor.