La Justicia federal de Río Gallegos cerró un complejo expediente relacionado con un laboratorio de marihuana, involucrando a la empresa Cáñamo Sur SAS. El juez Aldo Suárez decidió sobreseer a los responsables tras demostrar que las demoras burocráticas estatales impidieron su habilitación adecuada.

El proceso judicial, que se remonta a 2025, concluyó sin un debate oral, priorizando un acuerdo reparatorio en lugar de sanciones penales. La defensa argumentó que la firma siempre debió estar habilitada y que las demoras no podían considerarse un ilícito penal.

El fiscal se alineó con la defensa, retirando la acusación al considerar que no había antijuridicidad en la conducta investigada. Además, se abordó un segundo aspecto del caso, relacionado con la alteración de 153 plantas de marihuana incautadas.

Como parte del acuerdo, los imputados G.E.T. y E.F.V. deberán donar 650.000 pesos cada uno a dos hospitales de la provincia: el Hospital Regional de Río Gallegos y el Hospital de Alta Complejidad de El Calafate. El juez homologó el acuerdo, destacando la importancia de priorizar las necesidades comunitarias.

Finalmente, se ordenó la destrucción de unos quince kilos de marihuana incautada y la devolución de equipos y electrodomésticos que habían sido secuestrados durante los operativos.

Cobertura elaborada por SUR365 a partir de información pública de La Opinión Austral.