María Isabel "Pocha" Flores, de 89 años, vive en la casa que construyó con su esposo en Caleta Olivia. La disputa por la propiedad ha derivado en múltiples causas civiles y penales, sin resolución definitiva. Recientemente, un fallo de primera instancia reconoció la falsedad de una cédula de notificación en el juicio sucesorio, aunque no anuló las actuaciones posteriores.
El conflicto se originó cuando su hijo, José Walter Avellaneda Flores, supuestamente llevó a su madre a firmar documentos bajo el pretexto de un trámite relacionado con un plazo fijo. Esto habría permitido la transferencia y posterior venta de la vivienda, que fue adquirida por otra persona a un precio considerablemente mayor.
La defensa de Pocha ha apelado la decisión judicial, argumentando que la falsificación afecta la validez del proceso. Actualmente, existen cuatro causas relacionadas con la propiedad, y la mujer continúa en su hogar gracias a una medida cautelar que impide su desalojo mientras se resuelven las controversias.
Cobertura elaborada por SUR365 a partir de información pública de El Diario Nuevo Día.