Dave Grohl, exbaterista de Nirvana y actual líder de Foo Fighters, recordó en una entrevista reciente cómo vivió el duro momento tras la muerte de Kurt Cobain en 1994. La pérdida del icónico cantante y guitarrista dejó a Grohl y a sus compañeros de banda completamente desorientados.
Grohl confesó que, tras el final abrupto de Nirvana, llegó a plantearse abandonar la música. "Perder a Kurt fue una experiencia emocional muy oscura", afirmó en el programa estadounidense The Late Show.
Para sobrellevar el duelo, Grohl decidió alejarse y viajó solo por Irlanda, donde buscaba desaparecer entre los paisajes. Durante ese viaje, un encuentro fortuito con un autoestopista que llevaba una camiseta de Kurt Cobain le hizo sentir que debía continuar su camino.
"La música siempre ha sido el amor de mi vida y me ayudó a superar algunos de los momentos más difíciles", explicó. Destacó que, aunque respeta su pasado, necesitaba mirar hacia el futuro.
Además, habló sobre la relación con los miembros de Foo Fighters, banda que fundó poco después de la disolución de Nirvana y con la que lleva más de 30 años. "Nuestras familias se conocen, nuestros hijos han crecido juntos y seguimos disfrutando de tocar cada día", señaló.
Grohl también mencionó las ocasionales reuniones con Krist Novoselic y Pat Smear, compañeros de Nirvana, y cómo el sonido del grupo sigue siendo único y especial.
Finalmente, reflexionó sobre la música y su hija Violet, que está comenzando su carrera musical. Para Grohl, la verdadera recompensa es mantener la pasión y la emoción que sentía cuando era niño aprendiendo canciones en su habitación.