Un equipo de investigadores ha desarrollado un contenedor de basura que utiliza energía solar para eliminar los olores generados por los residuos domésticos. Este dispositivo fue probado durante más de mil horas con alimentos en descomposición y logró reducir significativamente los niveles de ácido acético, uno de los principales responsables del mal olor.

Cuando los alimentos se descomponen, liberan compuestos volátiles que generan olores desagradables. Hasta ahora, los filtros de carbón activado eran la solución más común, pero su efectividad disminuye en condiciones de calor y humedad.

El nuevo contenedor cuenta con un inserto transparente que permite el paso de gases y dirige la luz solar hacia un material catalizador. Este sistema busca atacar el olor en su origen, dentro del propio contenedor.

El equipo eligió el óxido de manganeso como base del catalizador, que, al activarse con luz solar, puede descomponer los ácidos orgánicos volátiles. La incorporación de litio mejora su rendimiento, permitiendo que el catalizador convierta la luz en calor de manera más eficiente.

Las pruebas al aire libre, que incluyeron residuos como frutas y pan, mostraron que el sistema mantuvo su efectividad durante más de 40 días bajo luz solar natural, incluso en condiciones de humedad, donde eliminó más del 90% del ácido acético.

Los investigadores creen que este desarrollo podría ofrecer una alternativa más sostenible para el control de olores en la gestión de residuos, aunque actualmente se encuentra en fase de investigación y no hay un producto comercial disponible.