Durante 16 días, los hijos de Rita Inés Bejarano vivieron en vilo, esperando noticias de su madre, quien había desaparecido el 25 de octubre de 2014 en Caleta Olivia. La búsqueda, que involucró a familiares y amigos, se tornó trágica al descubrir que su pareja, Cristian Gabriel Ángel, era el responsable de su asesinato.
Rita, de 48 años y docente en el Centro Integrador Comunitario Virgen del Valle, había enviado un mensaje a Ángel el día de su desaparición. La investigación reveló que ambos estaban juntos en la mañana en que ella fue asesinada, entre las 11:30 y las 13:30, en una vivienda del barrio San Cayetano.
El cuerpo de Rita fue hallado el 10 de noviembre, semienterrado junto a la Ruta Nacional 3, a 35 kilómetros de Caleta Olivia. La autopsia determinó que había muerto por asfixia.
Ángel, quien inicialmente confesó el crimen, se retractó ante la justicia, lo que llevó a un juicio donde se presentaron testimonios sobre la relación violenta entre ambos. Finalmente, el 25 de agosto de 2016, fue condenado a prisión perpetua por homicidio agravado.
El caso de Rita Bejarano sigue siendo un recordatorio de la violencia de género y ha dejado una huella imborrable en la comunidad de Caleta Olivia.
Cobertura elaborada por SUR365 a partir de información pública de El Diario Nuevo Día.