El Gobierno nacional habilitó a empresas que facturan en pesos a acceder a créditos en moneda extranjera, una medida que busca destrabar inversiones y aumentar la oferta de dólares en el mercado cambiario en un año electoral. La flexibilización fue anunciada por el Banco Central, que modificó el artículo 23 del Decreto 905/02, vigente desde la crisis de 2001.
Hasta ahora, solo las empresas exportadoras podían financiarse en dólares, pero con esta medida se amplía el acceso a todo el sector privado. Para evitar un impacto sistémico, el Central estableció un límite: los préstamos en dólares no podrán superar el 15% de los depósitos en esa moneda que posea cada entidad bancaria.
El ministro de Economía, Luis Caputo, explicó que la medida responde a pedidos de las industrias, especialmente en sectores como la construcción y la industria automotriz, y la calificó como una decisión macroprudencial razonable.
Objetivos y volumen de financiamiento
Según el Palacio de Hacienda, hay un stock de colocaciones en dólares cercano a 40.000 millones, con un volumen de préstamos estancado en 24.700 millones. Tras descontar encajes regulatorios, la capacidad adicional para otorgar créditos en moneda extranjera sería de aproximadamente 5.800 millones de dólares.
La obligación de liquidar estos préstamos en el mercado oficial podría generar una oferta adicional de entre 3.000 y 6.000 millones de dólares, con un máximo potencial de 10.000 millones si se mantiene el ritmo de depósitos. Esto debería aliviar las tasas de interés para créditos en pesos y dinamizar el financiamiento local.
Riesgos y advertencias
Expertos en economía advirtieron sobre los riesgos que implica la medida. El analista Christian Buteler señaló que prestar dólares a empresas con ingresos en pesos puede generar descalces cambiarios que afecten tanto a las compañías como al sistema financiero. Destacó que, si bien la obligatoriedad de liquidar los dólares en el mercado oficial busca estabilizar el tipo de cambio, la volatilidad podría perjudicar a las empresas que tomen créditos en moneda extranjera.
El economista Martín Kalos recordó que este tipo de descalces han sido el origen de crisis cambiarias en el pasado y advirtió que la medida aumentará la circulación de dólares en la economía, con efectos aún inciertos.
Por su parte, Haroldo Montagu señaló que la medida no implica un ingreso neto de divisas genuinas, ya que los dólares ya están dentro del sistema financiero, y que si los préstamos no se destinan a inversión productiva, podrían alimentar la dolarización en lugar del financiamiento real. Además, destacó que el riesgo cambiario se traslada directamente a los balances de las empresas.
El Banco Central estableció requisitos de capital más estrictos para los créditos en dólares y límites de exposición crediticia para mitigar riesgos, pero la decisión final quedará en manos de las entidades financieras.