A casi un mes de su aparición en el programa La Mañana con Moria, Facundo Moyano rompió el silencio sobre el episodio que generó controversia. En un audio enviado a la conductora, explicó su estado al llegar al estudio, donde se mostró visiblemente alterado y llegó con más de media hora de retraso.
En el mensaje, Moyano admitió: “Fui al programa con una botella de whisky encima, sin dormir, deprimido, enojado y dolido”. A pesar de su estado, se sintió aliviado tras hablar, aunque aclaró que la verdad sobre su situación debe ser determinada por la Justicia.
El exdiputado también se refirió a las acusaciones de violencia de género y privación ilegítima de la libertad, asegurando que su expareja, Candela Arizaga, nunca lo acusó de tales delitos. Además, mencionó que la atención mediática se ha desviado hacia rumores de un posible embarazo y matrimonio.
Moyano enfatizó que la salud de Arizaga es lo más importante y que ambos han enfrentado episodios de estrés tras el incidente. También desmintió versiones sobre el consumo de drogas y un supuesto pago a su abogado, calificando esas afirmaciones como “pelotudeces”.