El intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso, respondió a las declaraciones del gobernador Claudio Vidal y se refirió al conflicto por los recursos municipales y la autonomía de la capital santacruceña. En diálogo con Radio Nuevo Día, Grasso negó que exista una pelea personal y afirmó que su objetivo es defender los intereses de la ciudad.

"No estoy enojado ni peleado con Claudio Vidal, pero tengo que expresar mi desacuerdo con cómo se están manejando las cosas", señaló el jefe comunal. Además, pidió que el gobernador "se tranquilice" y aclaró que no responderá con agresiones personales.

Grasso anunció una movilización pacífica junto a trabajadores municipales que recorrerá el Tribunal Superior de Justicia, Casa de Gobierno y la Cámara de Diputados, donde presentarán tres petitorios. El primero exigirá al Tribunal que resuelva la disputa por los fondos municipales; el segundo reclamará al Ejecutivo que no se toquen los recursos de los municipios y convoque a una mesa con todos los intendentes; y el tercero buscará modificar la retención del 20% de la coparticipación destinada al sistema previsional.

El intendente explicó que el conflicto requiere una solución política que involucre a los tres poderes del Estado. También rechazó la acusación de que Río Gallegos no realiza aportes previsionales, detallando que existe un descuento automático sobre la coparticipación que cubre esos aportes.

Por último, Grasso defendió la transparencia de las cuentas municipales y aseguró que el gobierno provincial no realizó aportes económicos directos al municipio durante su gestión. "A nosotros no nos dieron ni un solo peso", enfatizó, y pidió diálogo para resolver los problemas de la ciudad.

Cobertura elaborada por SUR365 a partir de información pública de El Diario Nuevo Día.