Jason Arday, quien se destacó como el profesor negro más joven en la historia de la Universidad de Cambridge, fue encontrado muerto tras sufrir una campaña de acoso que lo llevó a renunciar recientemente. La noticia generó conmoción y fue calificada como una tragedia por el primer ministro británico, Andy Burnham.

Arday había sido protagonista de un escándalo público relacionado con acusaciones de plagio, lo que intensificó la presión sobre su figura. Su fallecimiento pone en evidencia los graves efectos del acoso y la discriminación en el ámbito académico.