José Díaz Ojeda se despidió de Indap Magallanes tras 45 años de servicio, donde recorrió miles de kilómetros y acompañó a funcionarios y autoridades en su labor. A lo largo de su carrera, nunca faltó a su trabajo y siempre llegó una hora antes de su jornada.

Comenzó en 1980 como trabajador a honorarios y, tras varios años, ingresó a la planta. Agradece a Graciela Reyes Soto, quien le abrió las puertas de la institución, y a Vladimir Zúñiga, quien le enseñó el trabajo cotidiano.

José fue conductor y estafeta, entregando documentación y avisos a usuarios de Punta Arenas, Puerto Natales y Porvenir. Conocía a fondo los caminos y sectores donde vivían los agricultores, convirtiéndose en una figura clave para la comunidad.

Durante su trayectoria, trabajó con varios directores regionales y mantuvo buenas relaciones con sus compañeros, ayudando siempre que podía. Su amistad con Víctor Valenzuela, un histórico funcionario de Porvenir, marcó su vida laboral.

Entre sus recuerdos, destaca el “terremoto blanco” de 1995, una de las emergencias climáticas más difíciles que enfrentó en la región.

Cobertura elaborada por SUR365 a partir de información pública de La Prensa Austral.