Afiliados del norte santacruceño llevaron a cabo una jornada de protesta frente a las oficinas del PAMI debido a la falta de respuestas de las autoridades. Denuncian que la situación ha llegado a un límite crítico, poniendo en riesgo la salud de miles de adultos mayores en la región.
Jorge Garzón, referente del sector de jubilados, explicó que la falta de médicos y especialistas ha generado una acumulación de expedientes sin resolver. La parálisis en la gestión de recursos afecta directamente la calidad de vida de quienes perciben la jubilación mínima y no pueden costear atención privada.
Entre las deficiencias más graves se encuentra la interrupción del servicio de odontología en el Hospital Zonal, que lleva un año suspendido. Además, la fuga de profesionales hacia otras provincias ha dejado a solo una odontóloga disponible para atender a unos ocho mil afiliados en Caleta Olivia y Cañadón Seco.
Los jubilados también enfrentan altos costos para acceder a atención médica, o deben esperar largos períodos para conseguir turnos. Las derivaciones a Comodoro Rivadavia son complicadas por los límites de atención impuestos en esos centros. Asimismo, hay problemas en la logística de distribución de medicamentos esenciales, como la insulina, que deben ser financiados por los propios afiliados o centros comunitarios.
Cobertura elaborada por SUR365 a partir de información pública de Más Prensa.