En Chubut, la jueza de familia Daniela Pino fundamentó un fallo que resolvió mantener la paternidad socioafectiva de un niño de 5 años, priorizando el lazo afectivo construido desde su nacimiento.

La resolución busca proteger la estabilidad emocional del menor y evitar consecuencias psicológicas irreversibles en su desarrollo. En declaraciones a La Opinión Austral, Pino destacó: “Lo que destaco es que la sentencia respeta la realidad del niño. Básicamente es eso”.

La magistrada también explicó la necesidad de adaptar la interpretación de la norma a las características particulares del conflicto, indicando que los jueces de familia tienen más flexibilidad en sus decisiones. “Si bien tenemos que respetar las leyes, hay que enmarcarlas dentro de la singularidad de cada quien”, agregó.

La medida no impide que el niño pueda vincularse en el futuro con su progenitor biológico, reconociendo la diversidad de modelos familiares y resguardando el interés superior del menor en su entorno cotidiano.

Cobertura elaborada por SUR365 a partir de información pública de La Opinión Austral.