Mario Pergolini reveló el origen de su relación con la banda británica Iron Maiden, que se remonta a los años 90, cuando conducía su programa Hacelo por mí. Su conexión con el cantante Bruce Dickinson se afianzó a partir de un interés común por la aviación.

En una charla radial, Pergolini recordó su primer contacto con la banda, que visitó su programa en una época en la que él usaba el pelo largo y camisas de colores llamativos. Un año después, se encontró con Dickinson en Estocolmo, donde el cantante lo reconoció y lo llamó “el de las camisas feas”.

Durante ese encuentro, Dickinson le recomendó visitar un barco vikingo y le entregó entradas para un concierto de la banda esa misma noche. Sin embargo, la búsqueda del barco resultó infructuosa, lo que generó bromas sobre la posibilidad de que el cantante se hubiera confundido.

Sobre el concierto, Pergolini lo calificó como un “desastre”, señalando que los músicos parecían conscientes de las dificultades técnicas. A lo largo de los años, su relación se fortaleció gracias a su interés compartido por la aviación, lo que le permitió a Pergolini acercarse a Dickinson en varias ocasiones.

A pesar de su cercanía, Pergolini aclaró que no mantiene un contacto frecuente con los integrantes de la banda, ya que no utiliza aplicaciones de mensajería instantánea.