Maxi Jonas ha convertido su amor por la naturaleza en una forma de contar historias a través de la fotografía. Con dos cámaras, un lente largo y un dron, pasa horas frente al mar registrando el comportamiento de las ballenas y otros animales marinos.

Sus imágenes no solo muestran la biodiversidad de la región, sino que también reflejan una conexión personal profunda con estos animales. Su trayectoria lo ha llevado desde las costas patagónicas hasta lugares tan lejanos como Noruega y Arabia Saudita, donde sus fotografías han sido reconocidas internacionalmente.

La experiencia que lo llevó a dedicarse a esta pasión fue decisiva en su vida, transformando su enfoque y dándole un nuevo propósito.

Cobertura elaborada por SUR365 a partir de información pública de ADNSUR.