Meta, la empresa de Mark Zuckerberg, rechazó ante un tribunal federal en Oakland las acusaciones de 29 estados de Estados Unidos que la responsabilizan de fomentar el uso adictivo de Facebook e Instagram entre adolescentes y de recopilar ilegalmente datos de menores de 13 años.

La defensa de Meta sostuvo que no hay pruebas concluyentes que vinculen el uso de estas redes sociales con un deterioro en el bienestar de los jóvenes. Paul Schmidt, abogado de la compañía, afirmó que si bien algunos usuarios pueden tener problemas, las investigaciones no demuestran un vínculo claro entre el uso de las plataformas y ese daño. Además, aseguró que el objetivo del CEO Mark Zuckerberg es mejorar los servicios, no hacerlos peligrosos.

Acusaciones contra Meta

La demanda, presentada en octubre de 2023 y liderada por California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey, sostiene que Meta implementó funciones diseñadas para captar y mantener a usuarios jóvenes, como algoritmos personalizados, Historias, notificaciones push, desplazamiento infinito y videos cortos.

Según la fiscal general adjunta de California, Megan O’Neill, la estrategia de Meta consistía en enganchar a los usuarios, retenerlos el mayor tiempo posible, recopilar sus datos y ocultar esta realidad al público, algo que funcionaba especialmente con menores.

Los fiscales argumentan que Meta priorizó el crecimiento y la publicidad por encima de la seguridad de niños y adolescentes, buscando maximizar ingresos que provienen en un 98% de anuncios en línea. También señalan que la empresa sabía que menores de 13 años usaban sus plataformas sin consentimiento parental para la recopilación y monetización de sus datos, violando la Ley Federal de Protección de la Privacidad Infantil en Internet (COPPA) y otras normativas.

La demanda agrega que el tiempo excesivo en línea está asociado a síntomas de depresión, ansiedad y adicción, y que Meta minimizó o negó estos riesgos.

El fiscal general de California, Robert Bonta, afirmó que Meta diseñó un producto peligroso para los jóvenes, conocía ese riesgo y mintió a las familias y a la comunidad sobre su gravedad.

Desarrollo del juicio

El juicio podría extenderse por al menos seis semanas y exponer a Meta a sanciones que podrían oscilar entre 200.000 millones y 1,4 billones de dólares. Entre los testigos previstos están Mark Zuckerberg, Adam Mosseri (director de Instagram) y Antigone Davis (directora global de seguridad de Meta).

El primer testigo fue el exingeniero de seguridad Arturo Bejar, quien declaró que la seguridad no fue priorizada en el desarrollo de funciones como Reels, una de las más usadas por jóvenes, y que la cultura de la empresa era “actuar rápido y romper cosas”.

Este caso se suma a condenas recientes en Nuevo México, donde Meta tuvo que pagar más de 900 millones de dólares en dos juicios relacionados con la protección de menores y la salud mental.