Los microplásticos, fragmentos plásticos menores a 5 milímetros, se encuentran en casi todos los ambientes domésticos, desde la cocina hasta los dormitorios. Según la American Lung Association, estos diminutos residuos no solo representan un problema ambiental, sino también un riesgo para la salud pública, ya que se detectan en alimentos, agua potable y en el aire interior.
Estos fragmentos provienen de la degradación de objetos plásticos más grandes o de partículas fabricadas con ese tamaño, como las microesferas que antes se usaban en cosméticos. Fuentes comunes incluyen textiles sintéticos, neumáticos, polvo urbano, recubrimientos industriales y envases de alimentos.
En el hogar, la concentración de microplásticos en el aire puede ser hasta 60 veces mayor que en el exterior, debido a muebles, alfombras, cortinas y juguetes de materiales sintéticos. Estudios indican que las fibras plásticas transportadas por el aire son tan pequeñas que pueden ser inhaladas fácilmente.
Presencia en objetos domésticos
Un análisis señala que los microplásticos están presentes en utensilios y superficies para preparar alimentos, recipientes plásticos, electrodomésticos y productos de limpieza. Por ejemplo, tablas de cortar de polietileno liberan miles de partículas durante su uso, especialmente si están rayadas. Recipientes de poliestireno liberan partículas al calentarse en microondas, y utensilios antiadherentes pueden desprender partículas de teflón si se dañan.
Las tareas de limpieza también dispersan microplásticos, ya que esponjas y trapos de microfibra liberan fibras sintéticas. Además, el uso de lavadoras y secadoras contribuye a la presencia de estas partículas en el aire y sobre superficies.
En dormitorios infantiles, la concentración es especialmente alta debido a alfombras, ropa de cama y juguetes sintéticos, con estimaciones de miles de microplásticos inhalados diariamente por persona.
El uso de bolsas de té plásticas puede liberar miles de millones de micro y nanoplásticos en cada infusión, recomendándose optar por té a granel con infusores de materiales no plásticos.
Impacto en la salud y recomendaciones
La neumonóloga Vanina Martin, de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria, advierte que la inhalación de microplásticos puede provocar inflamación y daño en las células pulmonares, contribuyendo a enfermedades crónicas como asma, EPOC y fibrosis pulmonar.
Para reducir la exposición, se aconseja ventilar los ambientes, especialmente tras la limpieza o manipulación de textiles, evitando hacerlo en horarios con alta contaminación exterior. También es recomendable limpiar el polvo con paños húmedos, evitar barrer en seco y usar aspiradoras con filtro HEPA. Además, se sugiere disminuir el uso de textiles sintéticos en el hogar.