Los propietarios de casillas rodantes en Playa Paraná, Puerto Madryn, tienen plazo hasta el 10 de noviembre para cumplir con el nuevo esquema de ordenamiento dispuesto por el Municipio. Aquellos que no se ajusten a las condiciones establecidas podrían enfrentarse al retiro forzado de sus unidades y a multas que oscilan entre $500.000 y $700.000.
Gustavo Fernández, director operativo de Tránsito y Transporte, informó que hace aproximadamente diez días se implementó un puesto de control en el acceso a la playa. Desde el día siguiente, el personal municipal comenzó a notificar a vecinos y turistas sobre las modificaciones necesarias.
Cobertura elaborada por SUR365 a partir de información pública de ADNSUR.