Netflix lanzó este jueves Un hijo propio, un documental dirigido por la chilena Maite Alberdi que revive un impactante caso ocurrido en México en 2009. La producción, que ya fue presentada en varios festivales, narra la historia de una mujer que simuló estar embarazada durante meses y finalmente sustrajo a una bebé recién nacida para sostener su mentira.

La directora entrevistó a la protagonista durante su paso por prisión y, junto a testimonios de quienes participaron en el hecho, reconstruye los acontecimientos previos al robo.

El caso

En junio de 2009, Eleonor Alejandra Marín Mendoza, empleada administrativa del Hospital General de México, fingió un embarazo tras haber sufrido varias pérdidas gestacionales. Presionada por su entorno familiar y social para ser madre, ocultó la última pérdida y simuló estar en estado, incluso aumentando de peso para no despertar sospechas.

El 17 de junio ingresó al hospital donde trabajaba y, poco antes de las 19, se dirigió al sector de ginecobstetricia donde tomó a una recién nacida. La escondió en una bolsa de papel y salió del hospital con la bebé. Las cámaras de seguridad fueron clave para seguir sus movimientos.

Las autoridades rastrearon un número telefónico vinculado a un hotel y encontraron a la bebé sana durante la madrugada, junto a Marín y su pareja, Arturo Calderón Gamiño.

Consecuencias legales y sociales

La madre biológica, Mayra, relató que conoció a Marín el día del parto, cuando esta se presentó como trabajadora del hospital para realizar una encuesta. Tras ser llevada a bañarse, al volver descubrió que su hija había desaparecido. La familia denunció el hecho y el padre de la niña pidió ayuda públicamente.

Marín afirmó que la entrega de la bebé fue voluntaria y acordada, pero la investigación descartó esa versión y determinó que el robo fue planificado.

Por el delito, Marín fue condenada a 13 años y tres meses de prisión, pena que cumplió en 2023. Ese mismo año recuperó la libertad. Su pareja estuvo detenido dos años y medio en prisión preventiva, pero fue absuelto por falta de pruebas.

El documental plantea reflexiones sobre la maternidad, las presiones sociales y los límites a los que puede llegar una persona bajo esas circunstancias.