Patón y Osito son dos perros que crecieron juntos en las calles de Río Gallegos y aún esperan encontrar un hogar definitivo. La agrupación protectora “Valentín en cada huella” ha compartido su historia con la esperanza de que alguien decida adoptar a ambos.
Con aproximadamente dos años y medio, estos hermanos han construido un vínculo que sus cuidadores consideran inseparable. “Siguen esperando su oportunidad. Pasaron los meses, compartimos sus caritas una y otra vez, pero lamentablemente todavía nadie los eligió”, expresaron desde la agrupación.
Ambos nacieron en la calle, mientras que su madre logró ser adoptada. Desde entonces, han estado juntos y su separación podría afectarles emocionalmente. “Cuando uno no está, el otro lo busca y se angustia. Por eso no queremos separarlos: su familia son ellos dos”, remarcaron.
Patón y Osito ya están castrados y son descritos como perros buenos y nobles, con mucho cariño para ofrecer. “Lo único que les falta es esa oportunidad que nunca llegó. Nos encantaría que esta vez la publicación llegue un poquito más lejos”, agregaron.
Quienes estén interesados en brindarles un hogar responsable pueden comunicarse con “Valentín en cada huella” a través de sus redes sociales. “Patón y Osito ya esperaron demasiado. Merecen que esta vez sí sea su turno”, concluyeron.
Cobertura elaborada por SUR365 a partir de información pública de La Opinión Austral.