La acumulación de polvo en el hogar no ocurre de manera aleatoria. Un estudio casero realizado durante un mes analizó cómo la física molecular, la electricidad estática y la humedad ambiental influyen en la velocidad con que ciertas superficies atraen polvo.

La investigación comenzó ante la observación de una estantería de IKEA que acumulaba polvo rápidamente. Consultando con Nisa Salim, ingeniera de materiales de la Universidad de Tecnología de Swinburne, se confirmó que algunas superficies son más propensas a retener partículas debido a las fuerzas de Van der Waals, que generan atracción molecular entre las partículas y la superficie.

Los materiales rugosos o porosos presentan más puntos de contacto microscópicos que facilitan la retención de polvo. Además, la electricidad estática juega un papel importante: materiales como acrílico, PVC, poliéster y polipropileno acumulan cargas eléctricas que atraen partículas de polvo, mientras que el metal, buen conductor, neutraliza esas cargas y acumula menos polvo.

La humedad ambiental también afecta este proceso. En ambientes secos o con aire acondicionado, la falta de moléculas de agua dificulta la disipación de cargas eléctricas, favoreciendo que el polvo se adhiera con mayor facilidad.

El experimento doméstico

Durante cuatro semanas, se evaluó la acumulación de polvo en un perchero de materiales similares a la estantería original. La primera semana sirvió como control sin intervenciones. En la segunda, se aplicó un spray antiestático en un lado, pero los resultados mostraron diferencias mínimas.

La tercera semana, al usar un deshumidificador para aumentar la humedad, se observó una reducción en la acumulación de polvo. Finalmente, en la cuarta semana, la colocación de un purificador de aire con filtro HEPA cerca del perchero logró la menor cantidad de polvo registrada, al reducir las partículas en suspensión.

Diseño y materiales para reducir el polvo

El diseñador Richard Misso recomienda evitar pisos oscuros, superficies de vidrio, estanterías abiertas y decoraciones complejas para minimizar la acumulación de polvo. Los acabados mate, aunque acumulan algo más de polvo que los brillantes, disimulan mejor la suciedad.

En definitiva, la forma más efectiva de tener un hogar con menos polvo es planificar desde el diseño la menor cantidad posible de superficies y rincones donde pueda acumularse.