El gobierno de Qatar negó de manera categórica las afirmaciones del Ejército iraní sobre la detención de tres pilotos de combate iraníes tras un incidente ocurrido en marzo en territorio qatarí. Doha confirmó únicamente el hallazgo de los restos de un cuarto militar persa que habría participado en una misión contra una base con presencia estadounidense.
El portavoz del Ministerio de Exteriores de Qatar, Majed al Ansari, calificó las declaraciones iraníes como engañosas y sorprendentes, especialmente en un contexto de esfuerzos para reducir tensiones en la región. Según las autoridades qataríes, se intentó establecer contacto con los pilotos a bordo de dos aviones Su-24 involucrados en los ataques, sin obtener respuesta.
El 2 de marzo, Qatar informó que dos aviones iraníes fueron alcanzados durante la incursión y que sus equipos de búsqueda localizaron los restos de uno de los pilotos. Además, Qatar invitó a un equipo iraní a inspeccionar las operaciones de rescate, pero no recibió respuesta.
Por su parte, el Estado Mayor iraní había denunciado que tres pilotos fueron capturados vivos en Qatar y exigió su liberación inmediata, denunciando violaciones al derecho internacional y la falta de comunicación con los detenidos y sus familias.
En otro orden, Irán rechazó las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump sobre una posible declaración del estrecho de Ormuz como territorio de Estados Unidos, afirmando que la región seguirá bajo control iraní y que no se dejarán intimidar por amenazas.
El estrecho de Ormuz, clave para el transporte mundial de petróleo, es foco de tensiones entre Washington y Teherán. Mientras tanto, Irán y Omán mantienen negociaciones sobre la gestión conjunta del paso marítimo, separadas de las conversaciones estancadas con Estados Unidos.