El Gobierno de Santa Cruz ha decidido implementar una línea de créditos destinada a pequeñas y medianas empresas (PYMES) para mitigar la crisis que afecta al sector productivo local. Ante la falta de respuestas de organismos nacionales, la provincia financiará esta asistencia con recursos propios.

El programa, denominado Línea Rescate, ofrece créditos de hasta 20 millones de pesos con una tasa nominal anual fija del 10%, a ser devueltos en un plazo de 24 meses. El Banco Santa Cruz actuará como agente de pago y cobranza, mientras que las empresas beneficiadas deberán presentar comprobantes de regularización de deudas en un plazo de siete días tras la acreditación.

Esta medida busca aliviar la situación de las PYMES, que enfrentan embargos fiscales que complican el pago de sueldos y proveedores. Sin embargo, la ayuda no será universal, ya que dependerá de las limitaciones presupuestarias de la provincia. Una junta evaluadora revisará las solicitudes cada quince días, priorizando sectores críticos como la indumentaria y la gastronomía.

La decisión de Santa Cruz resalta las diferencias con el Gobierno Nacional, que rechazó un pedido de flexibilización para la provincia. A pesar de un plan nacional de regularización para pequeñas empresas, las condiciones son menos favorables que las ofrecidas por la provincia.

Cobertura elaborada por SUR365 a partir de información pública de Más Prensa.