Una reciente sentencia del juez federal Federico Calvete ha generado controversia en Tierra del Fuego al considerar a los conejos europeos (Oryctolagus cuniculus) como 'sujetos de derechos no humanos'. En su fallo, Calvete argumentó que estos animales, al ser sintientes, poseen 'derechos fundamentales'.

La causa judicial, que se inició en 2020, surgió a raíz de una propuesta del Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC) para controlar la población de conejos utilizando fosfuro de aluminio. Ante esto, el juez había ordenado la suspensión del procedimiento, argumentando que las organizaciones proteccionistas habían demostrado la necesidad de proteger judicialmente a los animales no humanos.

Al declarar 'abstracta' la causa, Calvete enfatizó que los conejos no pueden ser considerados meros objetos, como vehículos o inmuebles. Esta decisión se inscribe en un contexto más amplio, dado que la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) clasifica al conejo europeo como uno de los cien organismos exóticos invasores más dañinos a nivel global.

En Argentina, el Ministerio de Ambiente declaró a las poblaciones silvestres de esta especie como 'dañinas y perjudiciales' para la biodiversidad y las actividades productivas. Introducidos en el país en los siglos XIX y XX, los conejos europeos continúan expandiéndose en la Patagonia, afectando los ecosistemas locales y la actividad ganadera.

Cobertura elaborada por SUR365 a partir de información pública de La Opinión Austral.