Virgin Galactic, la compañía fundada por Richard Branson, volvió a postergar el inicio de sus vuelos comerciales al borde del espacio. La empresa anunció que los primeros viajes con su nueva nave SpaceShip, previstos originalmente para fines de 2024, se retrasan hasta febrero de 2027.
Michael Colglazer, CEO de Virgin Galactic, explicó que la demora no se debe a un problema mayor, sino a múltiples inconvenientes con componentes de la nave que requieren ajustes precisos. Algunas piezas no encajaban dentro de las tolerancias de diseño, con diferencias mínimas de milésimas de pulgada, pero suficientes para exigir más tiempo de trabajo para garantizar la seguridad y el correcto funcionamiento de la nave.
Virgin Galactic enfrenta así un nuevo revés en su objetivo de ofrecer vuelos suborbitales turísticos. La transición desde la nave VSS Unity hacia la nueva clase Delta ha presentado dificultades que impactaron en los plazos previstos. Actualmente, la compañía cuenta con una sola SpaceShip operativa, mientras que una segunda unidad está en fabricación y podría estar lista para mediados de 2025.
A pesar de las demoras, el interés por los viajes espaciales comerciales se mantiene alto. Todos los asientos disponibles para los primeros vuelos ya fueron vendidos, con más de 50 pasajeros confirmados. Los pasajes continúan con un precio de 750.000 dólares, sin planes por ahora de aumentar el costo, a diferencia de la competencia que cobra hasta 2 millones por asiento.
Virgin Galactic apunta a retomar sus operaciones en febrero de 2027, con la esperanza de superar los problemas técnicos y financieros que han marcado los últimos años de la empresa.