La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) actualizó su proyección de crecimiento para El Salvador en 2026, elevándola a un 3,9%, medio punto porcentual más que la estimación de abril. Este ajuste refleja un desempeño económico que replicaría la tasa de expansión registrada en 2025.

El organismo atribuye esta revisión positiva a indicadores de actividad económica que superaron las expectativas durante la primera mitad del año. Según la firma financiera EMFI, el crecimiento interanual en el primer trimestre de 2026 fue del 4,6%, impulsado principalmente por el consumo privado y la inversión en construcción e infraestructura pública.

Centroamérica, la región con mayor dinamismo

Centroamérica se posiciona como la subregión con mayor crecimiento en América Latina para 2026, con una tasa agregada del 4%, según José Manuel Salazar-Xirinachs, secretario ejecutivo de la Cepal. Nicaragua y Panamá lideran con proyecciones de 4,5% y 4,4%, respectivamente, seguidos por Guatemala con 4%. Costa Rica y Honduras cierran la lista con 3,7% y 3,5%.

En contraste, la Cepal prevé un crecimiento del 2,2% para América Latina y el Caribe en su conjunto, inferior al 2,4% de 2025.

Importancia de las remesas

El informe destaca la resiliencia de las remesas en el primer trimestre de 2026, con Honduras liderando el crecimiento con un 25%, seguido por El Salvador y Guatemala con 19% cada uno. En el primer semestre, el Triángulo Norte (El Salvador, Guatemala y Honduras) recibió 24.554,6 millones de dólares, un aumento del 7,8% respecto al mismo período de 2025.

En El Salvador, las remesas sumaron 5.060,6 millones de dólares, equivalentes a cerca del 24% del PIB anual, beneficiando a más de 1,9 millones de personas, con predominancia femenina (55,3%). La Cepal advierte que estos flujos son esenciales para la estabilidad externa de estos países.

Desafíos regionales

A pesar del buen desempeño centroamericano, la Cepal alerta que el crecimiento promedio de América Latina y el Caribe se mantiene en torno al 2,3% desde hace cinco años, insuficiente para mejorar el ingreso per cápita o reducir las brechas de desarrollo.

Entre los factores que afectan la región se encuentran el conflicto en Medio Oriente, la volatilidad en los mercados energéticos, la desaceleración de socios comerciales y la débil demanda externa. Además, para El Salvador y el Triángulo Norte, el impuesto del 1% sobre remesas desde Estados Unidos representa un riesgo que podría moderar estos ingresos.

Para 2027, se espera una recuperación parcial con un crecimiento regional del 2,5%, mientras que en Centroamérica Costa Rica, Guatemala y Panamá proyectan aumentos a 3,9%, 4,1% y 4,6%, respectivamente.