La comunidad de Caleta Olivia está conmocionada tras el descubrimiento del cuerpo sin vida de una beba en un canasto de residuos. La policía y la justicia trabajan para esclarecer el caso, que plantea varias preguntas sobre las circunstancias de la muerte.
El hallazgo se produjo el lunes 7 de septiembre, cuando una vecina encontró un feto dentro de una bolsa de nylon en la calle Misionero Beauvoir. Inicialmente, se pensó que se trataba de un animal muerto, pero luego se confirmó que era una beba de entre 34 y 40 semanas de gestación.
La médica forense determinó que el cuerpo presentaba signos de desgarro por fauna animal. El juez Marcos Pérez Soruco está a cargo de la investigación, que incluye la realización de una autopsia para determinar las causas de la muerte.
Las autoridades están revisando cámaras de seguridad en la zona y están atentas a posibles denuncias de mujeres con signos de un parto reciente. Hasta el momento, no se han registrado novedades.
Cobertura elaborada por SUR365 a partir de información pública de La Opinión Austral.