La desaparición de Mario “Pato” García en diciembre del año pasado ha tomado un nuevo giro. Su familia, junto a los abogados Alberto Luciani y Ximena Villares, sostiene que su crimen podría estar relacionado con una denuncia que realizó poco antes de desaparecer, en la que mencionaba la existencia de “zonas liberadas” y vínculos entre sectores políticos y delincuentes.
Después de meses de búsqueda, se encontraron restos humanos que se confirmaron pertenecen a García, lo que generó una fuerte conmoción en la comunidad de Caleta Olivia. Sin embargo, desde entonces, los avances en la investigación han sido escasos, lo que llevó a la familia a expresar su preocupación ante el Tribunal Superior de Justicia (TSJ).
El TSJ ha solicitado al juez Carlos Borges que revise el estado procesal del caso, en busca de posibles demoras injustificadas. La querella ha presentado un escrito donde destacan la falta de agilidad en la causa y la pérdida de pruebas clave.
Además, solicitan la renovación de una recompensa de 5 millones de pesos para quienes aporten información relevante y la implementación de medidas de protección para testigos. La familia de García enfatiza la necesidad de que el caso no quede como un crimen impune en la provincia.
Cobertura elaborada por SUR365 a partir de información pública de La Opinión Austral.