Chechu Bonelli atraviesa un proceso de transformación personal tras su separación de Darío Cvitanich, enfocada en reconstruir su vida junto a sus tres hijas. En sus redes sociales, la periodista compartió la imagen de un portarretratos con una foto suya abrazada a sus hijas y otra con su equipo de hockey, un regalo que recibió de una compañera como reconocimiento a su generosidad.

La conductora relató que al abrir el presente no pudo contener la emoción y se largó a llorar. Para Bonelli, la imagen simboliza el nuevo núcleo familiar que conforman junto a sus hijas, un equipo que enfrenta los cambios de la vida sin perder la esencia afectiva.

El hockey, más allá de la competencia, representa para ella un espacio de contención y aprendizaje colectivo. En ese ámbito encuentra una red de apoyo formada por otras madres que, como ella, reorganizan sus rutinas y enfrentan desafíos cotidianos.

Respecto a su vínculo con Cvitanich, Bonelli explicó que tras más de un año de separación mantienen una comunicación estricta y formal, principalmente a través de correos electrónicos y con la intervención de abogados, lo que le genera desgaste pero cumple pensando en el bienestar de sus hijas.

Ante rumores sobre la vida personal de su ex pareja, Bonelli opta por mantenerse al margen y no entrar en polémicas, priorizando la privacidad y el cuidado de sus hijas.

En esta nueva etapa, la periodista reafirma su rol como madre y la importancia del trabajo en equipo, convencida de que junto a sus hijas y su entorno podrá avanzar con mayor fortaleza y esperanza.