El Tribunal Segundo contra el Crimen Organizado de San Miguel dictó condenas de hasta 107 años de prisión a dos miembros de la pandilla MS-13 y sentenció a otros nueve procesados por siete homicidios cometidos entre 2015 y 2017 en las localidades de Usulután y Jiquilisco, en El Salvador.

La causa involucra a 10 integrantes de la clica Criminal Gánster Locos Salvatruchos, del programa Shulton, y a un civil. La Fiscalía General de la República los acusó de agrupaciones ilícitas, siete homicidios agravados y un homicidio agravado en grado de tentativa.

Las penas más altas recayeron sobre David Alexander Ferrufino Ramírez, alias "el salvaje", y Manuel de Jesús Juárez Mejía, alias "el chory", quienes recibieron 107 años de cárcel por agrupaciones ilícitas y cuatro homicidios agravados. Otro condenado, Marvin Ernesto Méndez González, alias "click", fue sentenciado a 30 años, mientras que el civil Leonel de Jesús Penado Melara, alias "maleante", recibió 25 años por homicidio agravado.

Entre los hechos más graves se destaca un asesinato ocurrido entre finales de 2013 y principios de 2014 en el cantón San Marcos Lempa, Jiquilisco, donde la víctima fue atacada con arma blanca, decapitada y quemada en una fosa clandestina, lo que impidió su identificación.

Otro crimen registrado en el expediente tuvo lugar el 14 de mayo de 2014 en Usulután, donde un hombre fue privado de su libertad y ejecutado con siete disparos en la cabeza en un lugar conocido como La Pedrera.

Además, fueron condenados a cinco años de prisión por agrupaciones ilícitas María Isabel Mendoza Rodríguez, Claudia Liset Larín Chacón, Willian Alexander Martínez, Juan Ezequiel Lara Martínez, Luis Alberto Chevez Vásquez alias "el terremoto", Juan Ángel Díaz Flores y Maritza Melgar Viuda de Rodríguez.

Reforma penal y cadena perpetua

La reciente reforma constitucional y modificaciones al Código Penal en El Salvador establecen la prisión perpetua para homicidios agravados y para miembros de organizaciones terroristas, categoría en la que se incluyen las pandillas.

Con los cambios en los artículos 128 y 129 del Código Penal, el homicidio agravado pasó de una pena máxima de 60 años a cadena perpetua. Además, el artículo 344-A fija prisión perpetua para integrantes, jefes o colaboradores de organizaciones terroristas y pandillas.

La reforma también abarca la Ley Penal Juvenil, permitiendo imponer cadena perpetua a menores desde los 12 años si pertenecen a estas estructuras o cometen homicidios. Esta prisión perpetua es revisable, garantizando a los condenados el derecho a una revisión de la pena tras cumplir un tiempo mínimo en prisión.