El Tribunal Oral Federal de Santa Cruz difundió este jueves los fundamentos de la sentencia que, el pasado 8 de julio, condenó a Claudio Villamide, excomandante de la Fuerza de Submarinos, a tres años de prisión en suspenso por el hundimiento del submarino ARA San Juan, ocurrido el 15 de noviembre de 2017 y que causó la muerte de sus 44 tripulantes.
El juicio, que se desarrolló en Río Gallegos desde marzo y se extendió por más de cuatro meses, analizó el estado del submarino, los procedimientos internos de la Armada, las responsabilidades en la cadena de mando y las circunstancias previas a la implosión de la nave.
Detalles de la condena
Villamide fue declarado penalmente responsable por incumplimiento de los deberes de funcionario público en concurso ideal con estrago culposo agravado por el resultado muerte. Además de la prisión condicional, se le impuso una inhabilitación especial para ejercer cargos públicos por seis años.
Según los fundamentos, Villamide conocía las deficiencias del ARA San Juan, como la falta de estanqueidad de la válvula ECO-19, documentada desde julio de 2017, y tenía la obligación de supervisar y adoptar medidas correctivas.
Durante la emergencia del 15 de noviembre, el tribunal señaló que Villamide no ordenó el regreso obligatorio del submarino a superficie, dejando esa decisión al comandante del ARA San Juan. También se rechazó el argumento de la defensa sobre la autonomía del comandante para justificar la falta de supervisión.
Condiciones de mantenimiento y gestión de riesgo
El juicio evidenció que al momento de la tragedia, dos tercios de la flota de submarinos operaban con los plazos de mantenimiento vencidos, una práctica habitual en la Armada. Esto fue tenido en cuenta para evaluar la gestión del riesgo y las condiciones en que funcionaba la Fuerza de Submarinos.
Absoluciones
Por unanimidad, el tribunal absolvió a Luis Enrique López Mazzeo, Héctor Aníbal Alonso y Hugo Miguel Correa, al no encontrar un nexo causal directo entre sus acciones y el hundimiento.
Reacción de la querella
Los familiares de 34 tripulantes, representados en la querella mayoritaria, manifestaron que el fallo refleja varios de sus planteos y que la tragedia fue consecuencia de omisiones en la cadena de mando, no un hecho fortuito. Aunque esperaban la condena de todos los imputados, valoraron la sentencia como una respuesta parcial pero significativa y adelantaron que evaluarán recursos y acciones civiles por negligencias institucionales y deficiencias de mantenimiento.
Cobertura elaborada por SUR365 a partir de información pública de La Opinión Austral.