Leandro Giménez y Camila Fernández lideran Crujiente, un restaurante a puertas cerradas en Ushuaia que recibe solo a catorce comensales por servicio. Su propuesta busca reflejar la identidad de Tierra del Fuego a través de un menú degustación basado exclusivamente en ingredientes locales y pesca responsable.
Este compromiso con el territorio los llevó a ser finalistas del Prix Baron B-Édition Cuisine 2026, cuya final se realizará el 27 de agosto en Buenos Aires. Ambos nacieron y crecieron en la isla y se formaron en gastronomía por caminos distintos: Leandro estudió cocina y trabajó en Buenos Aires y Chubut, mientras que Camila es sommelière y fue jefa de sala en el restaurante Kalma.
Crujiente, fundado en 2024, trabaja en colaboración con productores, pescadores y recolectores locales, buscando honrar las costumbres fueguinas y ofrecer una experiencia que va más allá de la comida, con una atención personalizada y un menú cerrado que cambia según el ciclo natural de los ingredientes.
El menú se divide en historia, legado y experimentación, y busca transmitir la identidad gastronómica de Tierra del Fuego, homenajeando a las culturas y referentes locales. La cocina se concibe como una herramienta para construir identidad y conectar a los comensales con el territorio.
Además, el restaurante prioriza la sustentabilidad desde el origen, eligiendo cuidadosamente qué y cuánto comprar para minimizar el desperdicio. La mayoría de las preparaciones se elaboran en el lugar, incluyendo fermentos, conservas y bebidas, adaptándose a las limitaciones climáticas y aprovechando al máximo la biodiversidad local.