El 20 de agosto se conmemora el Día Mundial de la Papa Frita, una fecha que rinde homenaje a uno de los acompañamientos más consumidos y adaptados en la gastronomía internacional. Aunque no hay registros claros sobre el origen de esta efeméride, la papa frita se ha consolidado como un plato que cruza fronteras y se reinventa según las tradiciones culinarias de cada región.
El cultivo de la papa comenzó hace aproximadamente 7.000 años en la región andina que hoy comprende Bolivia y Perú. Con el paso del tiempo, este tubérculo se transformó en un alimento básico en diversas partes del mundo. La receta de papas fritas en bastones, por su parte, surgió en Europa, con Francia y Bélgica disputándose su invención.
A lo largo de los años, la preparación tradicional fue sumando variantes que incluyen diferentes cortes, condimentos y acompañamientos. A continuación, se destacan siete formas de preparar papas fritas para celebrar esta fecha:
- Papas fritas clásicas: el corte tradicional y la fritura simple que todos conocen.
- Papas rústicas con cáscara: una opción que conserva la piel para un sabor más intenso.
- Papas con cheddar y panceta: una combinación que suma cremosidad y sabor ahumado.
- Papas bravas: con salsa picante característica de la cocina española.
- Papas fritas gourmet con parmesano y ajo: una versión más sofisticada con quesos y hierbas.
- Papas fritas con romero y sal marina: un toque aromático y salado para realzar el sabor.
- Papas fritas con alioli casero: acompañadas por una salsa a base de ajo y aceite, típica del Mediterráneo.