El 14 de febrero de 1905, el banco de Londres y Tarapacá en Río Gallegos, Santa Cruz, fue objeto de un asalto que resultó en un botín de 100.000 dólares. Aunque los responsables nunca fueron identificados con certeza, las sospechas apuntaron a Butch Cassidy y Sundance Kid.

El gobernador de Chubut, Julio Lezana, ordenó su captura, pero un comisario amigo de los criminales les advirtió a tiempo. Ante la amenaza de ser detenidos, decidieron vender su estancia y escapar a Chile en busca de seguridad.

Cobertura elaborada por SUR365 a partir de información pública de La Opinión Austral.