El Juzgado Federal de Río Grande ha dictado una medida cautelar que ordena a la Municipalidad de El Chaltén restringir las actividades de su Centro de Acopio de Residuos Reciclables Inorgánicos (CARRI) durante 90 días. Esta decisión se basa en la detección de sustancias contaminantes en el predio del centro, lo que podría afectar al río Fitz Roy y a la reserva natural adyacente.
La resolución, emitida por la jueza Mariel Borruto, responde a una solicitud del fiscal de Río Gallegos, Julio Zárate, en el marco de una investigación sobre posibles infracciones a la Ley 24.051. La jueza prohibió el uso del CARRI para cualquier actividad que supere el acopio, selección, compactación, acondicionamiento y transferencia de residuos inorgánicos recuperables, limpios y secos.
Además, se ordenó el cese inmediato de cualquier disposición final de residuos, incluyendo enterramiento, quema y descarga. También se prohibió la entrada de residuos orgánicos y peligrosos, así como el lavado de camiones y el mantenimiento mecánico que pudiera liberar contaminantes.
El juzgado estableció que, en un plazo de 48 horas, se debe aislar y señalizar las áreas donde se encontraron recipientes con sustancias contaminantes. Asimismo, se ordenó el inventario y retiro de aceites y otros materiales contaminantes en un plazo de diez días, bajo supervisión de la autoridad ambiental.
Esta medida se tomó tras un allanamiento en el que se encontraron envases con aceites y otros componentes en el suelo natural del predio, lo que podría provocar filtraciones al río. El fiscal Zárate alertó sobre el riesgo de contaminación debido a la falta de impermeabilización y sistemas de contención en el centro.
Cobertura elaborada por SUR365 a partir de información pública de La Opinión Austral.