El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) lanzó la primera variedad de papa editada genéticamente en Argentina que no se pone negra ni se oxida tras ser cortada. Esta innovación apunta a disminuir el descarte en la industria y a reducir el impacto ambiental asociado a la cadena productiva.

El desarrollo llega en un contexto de cambios regulatorios en Europa respecto a los organismos genéticamente modificados, lo que podría influir en la aceptación y comercialización de este tipo de productos.