Un análisis reciente revela que sectores de la extrema derecha y la extrema izquierda coinciden en discursos antisemitas y teorías conspirativas que apuntan contra Israel. Esta convergencia se ha manifestado en diversos episodios, desde la guerra en Gaza hasta la crisis migratoria en Ceuta.

Figuras públicas y líderes políticos de ambos extremos han difundido teorías que atribuyen a Israel responsabilidades infundadas en distintos conflictos. Por ejemplo, en la crisis migratoria de Ceuta, se viralizó la idea de que Israel estaría detrás de la llegada masiva de migrantes desde Marruecos, a pesar de la falta de evidencia y la desmentida de organismos especializados.

Personajes como el actor Javier Bardem, el dirigente de Podemos Pablo Fernández, la líder Irene Montero y el ex presidente colombiano Gustavo Petro han expresado públicamente estas teorías. En paralelo, referentes de la extrema derecha como la podcaster Candace Owens, el ex presentador Tucker Carlson y el fundador de InfoWars, Alex Jones, también han promovido versiones similares.

Este fenómeno refleja una vieja tradición antisemita adaptada a los tiempos actuales, donde Israel es señalado como responsable de crisis globales sin relación directa, alimentando prejuicios y desinformación. Investigadores como Matthew Witkin, de la Liga Antidifamación, señalan que esta convergencia no es casual, sino una característica persistente del antisemitismo moderno.