Los gremios mineros de Cerro Negro, en Santa Cruz, han emitido un estado de alerta exigiendo a la empresa Newmont el cumplimiento de la normativa que establece que al menos el 90% de la mano de obra debe ser local. Además, reclaman la aplicación de la Ley 70/30, que promueve la participación de trabajadores de la región en las actividades mineras.

Esta situación ha generado críticas hacia los sindicatos, que son percibidos como cómplices en las ganancias de la empresa, pero opositores en momentos de crisis. La tensión entre los gremios y la empresa se intensifica en un contexto donde los trabajadores locales buscan mayores garantías laborales y condiciones más justas.

Cobertura elaborada por SUR365 a partir de información pública de OPI Santa Cruz.