Gustavo Bermúdez compartió una experiencia emotiva al recordar una carta que su padre, Manuel, dejó escondida antes de morir. Fue su hermano Gabriel quien la encontró mientras buscaba el documento de identidad para iniciar los trámites sucesorios.
En diálogo con el periodista uruguayo Orlando Petinatti, durante la promoción de la obra La cena de los tontos en Montevideo, Bermúdez confesó que lloró mucho al leer el mensaje. La carta estaba dirigida a la familia y contenía un consejo central: cuidar y valorar los lazos familiares, que son inquebrantables si se mantienen unidos.
El actor recordó que su padre había sido viajante de comercio y que, tras sufrir un infarto a los 45 años, debió dejar de trabajar, lo que afectó su ánimo debido a las limitaciones impuestas por el modelo médico de la época.
Además, Bermúdez compartió una reflexión que su padre solía hacer sobre la sociedad actual: “El sistema quiere gente sola, porque eso es más consumo: son dos autos, dos casas, dos heladeras, dos televisores”. Un pensamiento que el actor fue comprendiendo con el tiempo.
La conversación también abordó la creencia de Bermúdez en la existencia de vida o energía después de la muerte. Relató experiencias con una médium que le transmitió mensajes de su madre, Isabel, y de su padre, confirmando para él la presencia de sus seres queridos más allá de la vida.
El actor suele compartir estas vivencias con personas que atraviesan duelos, convencido de que sus padres están presentes de alguna manera. “Se lo digo también a amigos cuando pierden a un ser querido”, concluyó.