El Hospital Cooperativo San Carlos Borromeo, ubicado en Ciudad Quesada, Costa Rica, finalizó una modernización integral que demandó una inversión superior a un millón de dólares. El proyecto incluyó la remodelación del quirófano y las habitaciones de hospitalización, además de mejoras en la infraestructura eléctrica, sistemas de gases médicos, climatización y la incorporación de nuevo equipamiento.

La renovación busca ampliar la capacidad para realizar cirugías programadas en especialidades como cirugía general, ginecología, ortopedia, urología, otorrinolaringología y cirugía plástica, entre otras. Con estas mejoras, se espera reducir la necesidad de que pacientes deban trasladarse a otras zonas del país para recibir atención quirúrgica o hospitalaria.

Entre los nuevos equipos adquiridos se destacan una mesa quirúrgica moderna, lámpara cialítica LED, máquina de anestesia y dispositivos de monitoreo. También se actualizaron las instalaciones eléctricas y el sistema de suministro de gases médicos, esenciales para el funcionamiento seguro del quirófano. Además, se instaló un sistema de climatización especializado que mantiene condiciones controladas de temperatura, humedad y filtración durante los procedimientos.

El área de hospitalización fue renovada para mejorar la comodidad y seguridad de los pacientes durante su recuperación, incluyendo espacios acondicionados para familiares y acompañantes.

La directora general del hospital, Natalia Castro, destacó que la inversión no solo mejora la atención sanitaria, sino que también genera empleo directo durante las obras y podría traducirse en nuevas contrataciones en áreas clínicas, administrativas y de apoyo. Además, la infraestructura renovada busca atraer profesionales médicos y ampliar las opciones de atención en la región.

El hospital se posiciona así como una alternativa privada para la atención especializada en la Región Huetar Norte, con el objetivo de que más pacientes puedan completar sus tratamientos sin salir de la zona.