Un informe técnico de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) revela diferencias significativas respecto a las capacidades del radar de LeoLabs instalado en Tolhuin, en comparación con lo que había afirmado el Ministerio de Defensa.

Mientras que Defensa había destacado las capacidades militares del radar, la CONAE aclara que su función se limita a la detección y seguimiento de objetos en órbita baja, hasta 2.000 kilómetros de altura, y no está diseñado para rastrear misiles o aeronaves.

Además, la CONAE cuestiona la posibilidad de utilizar el radar para vigilancia terrestre o marítima, ya que su función se centra en objetos espaciales. Aunque reconoce que el sistema puede detectar satélites militares, no confirma la hipótesis de Defensa sobre su uso para inteligencia de señales.

El informe también señala que los datos recolectados en Tolhuin son enviados a centros de LeoLabs en Estados Unidos, lo que plantea interrogantes sobre la soberanía y el manejo de información estratégica en Argentina.

Cobertura elaborada por SUR365 a partir de información pública de Sur54.