Un joven de 19 años logró hackear un iPhone, un dispositivo que lleva casi 17 años en el mercado y que ha evolucionado significativamente en ese tiempo. Su hazaña llamó la atención de Apple, que decidió contratarlo para aprovechar sus habilidades.
Sin embargo, la relación laboral no prosperó: el joven fue despedido por no responder un correo electrónico, un detalle que terminó afectando su continuidad en la empresa.