En Chubut, donde la producción convencional de petróleo está en declive, crece la preocupación por el impacto ambiental que genera el cierre de pozos. En particular, en Comodoro Rivadavia, se contabilizan alrededor de 2.000 pozos inactivos, de los cuales unos 1.700 están dentro del ejido municipal.

La Legislatura provincial analizó un acuerdo entre el gobierno de Chubut y YPF para la reversión del área Restinga Alí, ubicada frente al barrio homónimo de Comodoro Rivadavia. Este convenio abarca 559 pozos terrestres y marítimos en el Golfo San Jorge, mediante el cual YPF se compromete a invertir US$ 25 millones para la reparación de esos pozos, a cambio de quedar eximida de realizar tareas de abandono y remediación ambiental en más de 300 pozos offshore.

Sin embargo, la Municipalidad de Comodoro Rivadavia presentó un reclamo ante la Comisión Nacional de Valores para que YPF asuma la responsabilidad de identificar, evaluar riesgos, sanear, remediar y monitorear los pasivos ambientales dentro del municipio. Además, exige que la empresa elabore y ejecute un Plan Integral de Remediación Ambiental a su exclusivo costo.

Productores ovinos de la región también alertan sobre pozos, ductos e instalaciones abandonadas que afectan los suelos y generan pasivos ambientales.

Diputados provinciales de distintos bloques sostienen que existe una obligación legal de recomponer los daños ambientales, especialmente en el contexto de la venta de estas explotaciones.

En este sentido, el municipio solicitó a la Justicia que declare inaplicable cualquier acuerdo que pretenda limitar o sustituir la obligación constitucional de recomposición ambiental, citando el artículo 41 de la Constitución Nacional, que establece que la obligación sólo se cumple cuando el ambiente ha sido efectivamente restaurado.

El caso fue elevado a la Comisión Nacional de Valores para que tome conocimiento de la controversia.

José Glinski, diputado de Chubut, señaló: "Mientras Vaca Muerta impulsa el superávit energético, Comodoro Rivadavia enfrenta el costo ambiental, económico y social del cierre de la explotación convencional".

Comodoro Rivadavia, cuna de la industria petrolera, afronta así el desafío de gestionar las consecuencias del cierre masivo de pozos convencionales.