La isla de Cortegada, ubicada en la ría de Arousa en Galicia, España, se destaca como el lugar con mayor diversidad de setas en el mundo. Con una extensión de 44 hectáreas, este espacio natural ha registrado cerca de 1.000 especies fúngicas, convirtiéndola en un paraíso para los estudios micológicos.
Además, en este territorio se han descrito siete organismos nuevos para la ciencia, lo que resalta su importancia en la conservación y el conocimiento de la biodiversidad.