La psiquiatra Tamara Ojeda, jefa del Departamento de Salud Mental del Servicio de Salud Magallanes, reveló que la mayoría de las personas que han intentado suicidarse en la región nunca pidió ayuda. Según Ojeda, dos tercios de estos casos no habían recibido atención médica previa.

La especialista enfatiza la importancia de que quienes atraviesan situaciones críticas se acerquen a los equipos de salud para iniciar tratamientos y evitar que sus problemas se agraven. Asegura que las enfermedades mentales, como la depresión y las adicciones, tienen tratamiento y no deben ser soportadas en silencio.

Ojeda también destacó que la atención de salud mental está disponible en todos los niveles de la red regional, desde la atención primaria hasta hospitales especializados. La región no presenta listas de espera para acceder a psiquiatría, lo que facilita el tratamiento.

La línea de prevención del suicidio, el *4141, ofrece contención a quienes atraviesan crisis y activa la red de salud para atención prioritaria. La doctora Ojeda busca aumentar el número de llamados a esta línea, con el objetivo de que más personas se atrevan a pedir ayuda.

Cobertura elaborada por SUR365 a partir de información pública de La Prensa Austral.