La jueza Mariel Suárez, apodada 'la jueza del beso', ha denunciado públicamente la violencia institucional que enfrenta tras su reciente fallo que amplió las horas de recreo para los detenidos en Comodoro Rivadavia. En una entrevista exclusiva, Suárez expresó su preocupación por la falta de respaldo y la desinformación que rodea su caso.

Suárez, quien fue restituida en su cargo, indicó que está evaluando acciones legales contra las declaraciones del gobernador de Chubut, Ignacio Torres, quien criticó su decisión como 'una tomada de pelo'. El fallo permite a los presos pasar de una hora diaria de recreo a un régimen progresivo de hasta seis horas, lo que ha generado un intenso debate sobre la seguridad y el bienestar de los detenidos.

La magistrada también hizo hincapié en problemas administrativos que enfrenta dentro del Poder Judicial, incluyendo la falta de obra social y irregularidades en la confección de certificados de servicios. Suárez calificó estos episodios como parte de la violencia institucional que sufre.

En medio de la controversia, la jueza ha recibido apoyo de algunos sectores de la Justicia, aunque no en la medida esperada. La situación ha generado un gran interés sobre cómo procederá Suárez tras las críticas y la atención mediática que ha despertado su fallo.

Cobertura elaborada por SUR365 a partir de información pública de La Opinión Austral.