Un extenso programa de investigación biológica realizado en la cordillera patagónica durante los últimos ocho años ha puesto de manifiesto que la vizcacha de Wolffsohn, un roedor inusual, se encuentra en un estado de vulnerabilidad mayor al estimado. Los monitoreos en Santa Cruz han evidenciado una notable reducción en su distribución geográfica y la desaparición de colonias en áreas históricamente habitadas.
Hasta ahora, la especie era catalogada como de datos insuficientes, lo que se interpretaba erróneamente como un estado de conservación favorable. Sin embargo, las recientes investigaciones han aportado evidencia sobre las amenazas que enfrenta en los afloramientos montañosos que comparten Argentina y Chile.
Las expediciones, lideradas por los especialistas Lucas Hormachea y Morgan Pendaries, se llevaron a cabo en 66 estaciones biológicas en puntos críticos de la geografía austral. A través de campamentos en áreas remotas, se registraron colonias desconocidas, así como ausencias definitivas.
La vizcacha de Wolffsohn, que presenta características similares a un conejo, está relacionada con la chinchilla. Investigaciones recientes han demostrado que su actividad es predominantemente nocturna, desafiando la creencia de que era diurna.
Los diagnósticos realizados por organizaciones como BirdLife International y Wildlife Conservation Society han identificado factores que amenazan la supervivencia de la especie. La presencia de actividades recreativas en sus hábitats, la competencia con especies invasoras y el cambio climático son algunas de las presiones que enfrenta este mamífero en Santa Cruz.
Cobertura elaborada por SUR365 a partir de información pública de Más Prensa.