En el marco de la investigación por la estafa a Brian Lanzelotta, exjugador de Gran Hermano, los acusados han negado las acusaciones y anunciaron acciones judiciales. La defensa argumenta que hay una diferencia entre ser víctima de una estafa y señalar públicamente a quienes adquirieron posteriormente la mercadería.
Fernando Roldán, uno de los acusados, afirmó que trabaja como empleado y chofer de “Depósito Vargas” y que recibió una carga de papel higiénico, la cual publicó en TikTok como parte de su actividad comercial habitual. Según su relato, recibió mensajes de Lanzelotta reclamando la devolución de la mercadería y amenazándolo.
Roldán sostiene que su número fue obtenido sin su consentimiento y que las amenazas fueron realizadas a través de diversas plataformas. La defensa también mencionó que existen registros de las comunicaciones que consideran relevantes para el caso.
Un punto clave en la defensa es el origen de la mercadería, ya que sostienen que no participaron en la operación que Lanzelotta denunció como fraudulenta, sino que recibieron los productos de manera legítima. Roldán argumentó que si hubieran actuado de manera ilícita, no habrían publicado el video en TikTok.
Los abogados de los acusados cuestionaron la difusión pública de los nombres y datos personales de sus clientes, lo que consideran una afectación a su honor. Anunciaron acciones legales en los fueros penal y civil, buscando que Lanzelotta se retracte públicamente y se repare el daño causado.
Cobertura elaborada por SUR365 a partir de información pública de La Opinión Austral.