Marcelo Birmajer compartió sus impresiones tras asistir a la obra teatral Yo era el campeón, un drama que aborda el boxeo y las emociones humanas vinculadas a la memoria y la derrota. El texto, escrito por su hijo Simón y dirigido por Rocío Sabín, narra la historia de un viejo púgil y su última pelea.
Birmajer recordó una experiencia personal de su infancia, cuando acompañó a su padre a un viaje en Córdoba y conocieron a un boxeador que nunca llegó a campeón pero tuvo cierto renombre. Esa última pelea, marcada por la diferencia de edad con su rival, quedó grabada en su memoria por la crudeza del combate.
Décadas después, el escritor se reencontró con aquel boxeador, llamado Hugo, en una peña y mantuvieron contacto. Invitado a ver la obra, Birmajer destacó cómo la puesta en escena transmite la lucha del hombre contra sus expectativas y el destino, con momentos que conmueven y hacen reflexionar sobre las propias experiencias.
El final de la obra, según su relato, tiene un tono elegíaco que conecta con la esencia de la escritura como un desafío para dejar una emoción duradera. En el encuentro posterior con Hugo, el boxeador le confesó que se quedó "ahí arriba", una frase que puede interpretarse más allá del ring.