La tercera temporada de La Casa del Dragón concluyó hace pocos días, dejando a los seguidores expectantes por la cuarta entrega, que se estrenará en 2028 y marcará el cierre de esta precuela de Juego de Tronos. Un cambio inesperado en uno de los dragones promete tener un gran impacto en los próximos capítulos.
En el episodio final se mostró el suicidio de Helaena Targaryen, quien se arrojó desde el balcón de la Fortaleza Roja donde estaba cautiva, presa de Rhaenyra. Desesperada y convencida de que la reina la usaría a ella y a su hijo en sus planes, decidió terminar con su vida.
Este desenlace difiere de lo narrado en los libros. En Fuego y Sangre, Helaena muere tras la Batalla sobre el Ojo de Dioses, evento que la serie abordará en la cuarta temporada. En ese momento, su dragona Sueñafuego, que estaba encadenada en Pozo Dragón junto a otros tres dragones, percibe la muerte de su jinete y rompe sus cadenas, desencadenando una serie de sucesos violentos que la serie aún no ha mostrado.
Se espera que la cuarta temporada comience con la escena del duelo de Sueñafuego, que coincide con la llegada de una multitud hostil a Pozo Dragón, cansada de las disputas de los Targaryen y dispuesta a matar a los dragones para demostrar que no son invencibles. Sueñafuego, liberada, enfrenta a la multitud y mata a cientos de personas, pero finalmente es herida gravemente y, al intentar escapar, choca contra la cúpula del techo, que se derrumba, provocando la muerte de ella y de los otros dragones, y dejando Pozo Dragón en ruinas.
Este episodio, que también se menciona en la serie original de Juego de Tronos, fue separado del suicidio de Helaena para no diluir el impacto del final de la tercera temporada y para reservar una apertura potente para la próxima entrega, siguiendo una estrategia similar a la usada en la temporada anterior.